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La historia de Juan Zemborain conmueve a cualquiera que la oye porque demuestra que el amor, el esfuerzo y la perseverancia rinden frutos. Eso es lo que lo diferencia y lo convierte en un riser, un término instalado por la Doctora Brené Brown, para definir a las personas que todos los días trabajan para cumplir su objetivo de vida, y en el caso de Juan es que que su hijo sea feliz.

“Antes de decirme que Santi tenía autismo me dijeron que tenía hipotonía muscular (disminución de tono muscular). Lo primero que pensé es que había que entrenar. Entonces pasamos de un triciclo, a un karting, a una bicicleta. Y ahí le dije, ‘A los 15 años nos vamos a cruzar la cordillera de los Andes’”, comentó Juan durante su participación en Quién quiere ser millonario.

Esa promesa no quedó en la nada. Dos días antes de que Santi cumpliera los 16, ambos llegaron desde San Martín de los Andes hasta el océano Pacífico utilizando un tándem, una bicicleta adaptada para que la usen dos personas.

“Soy un padre que encontró en los pedales la forma de conectarse con su hijo, asegura Juan sobre cómo el deporte lo ayudó en su relación. Como buen Riser, no solo cambió su vida y la de Santiago, sino que inició “Empujando Límites”, un proyecto para ayudar a otras familias que atraviesan una situación similar.

Empujando límites por la inclusión - Santiago y Juan Zemborain

“Mi propósito es seguir haciendo lo que nos hace felices, seguir pedaleando la vida con Santi y comunicarlo. Para eso creamos “Empujando Límites” con el fin de promover el tándem como herramienta de inclusión social y rehabilitación. Proveer de tandems a cada pueblo y crear la comunidad de superación más grande e inclusiva. No quiero rehabilitar a los chicos, quiero rehabilitar a las familias para que puedan pedalear juntos a los chicos”, comentó sobre el proyecto que hoy es una Asociación Civil y podés visitar en su web.

Algo para destacar en la historia de Juan es su firmeza y constancia, sin importar los días duros o lo difícil que fuera el objetivo: “Los primeros años después del diagnóstico del autismo fueron muy duros y realmente había perdido mis sueños, me la veía negra, no había un referente a quien mirar”. Pero sin dejar que los malos pronósticos afectaran sus sueños y los de su hijo,  decidió compartir la felicidad del deporte con otras personas.  

Empujando límites por la inclusión - Juan Zemborain Riser

“Hoy me doy cuenta que nos hemos convertido en una luz al final del túnel para muchas familias que están pasando por lo mismo. Inspirar a las familias y sobre todo a los padres a los que les cuesta muchísimo el vínculo con sus hijos me motiva a perseguir mi propósito”, asegura con mucha fe en lo que vendrá.

Alejado de los prejuicios que muchas veces hay sobre los chicos con capacidades diferentes, Juan apostó a crear un espacio que una y eche luz sobre la situación de muchos grupos familiares: Lucho contra la invisibilización de los chicos discapacitados, hay que sacarlos al mundo, hacer que se vean, que hagan y que disfruten”.

Luego de ver lo mucho que ayudó el tándem a Santiago, uno de los objetivos que se puso Juan es el de conseguir este tipo de bicicleta para que otras personas puedan disfrutar del beneficio de hacer deporte con sus hijos. 

Empujando límites por la inclusión - Empujando limites

“El tándem es algo que no está difundido en el mundo y es ideal para quienes no pueden pedalear solos. En Argentina no se encuentran tándems de aluminio o superiores y las grandes empresas de ciclismo no tienen. Conseguir tándems de calidad para que sea realmente inclusivo es muy difícil y costoso”, explica sobre las barreras que encontró en este tiempo. Sin embargo, lejos de que el costo y la dificultad para cumplir este objetivo se volviera un obstáculo, Juan lo tomó como un impulso. Hoy por hoy, Juan sigue apostando por el entrenamiento diario junto a Santiago, algo de lo que se siente orgulloso: Lo que más me enorgullece es la constancia junto con Santi de haber cumplido un objetivo a largo plazo, disfrutando del día a día.  Disfrutar cada día la sonrisa de mi hijo y haber cruzado la cordillera en bici junto a él”.

Durante los entrenamientos de ambos la tecnología se ha vuelto una gran aliada, ya que junto a su smartphone no solo pueden escuchar música, seguir una ruta y sacar fotos durante todo el trayecto, sino que también la utilizan para conectarse con otras personas e inspirar con su historia a aquellos que atraviesan la misma situación.

Empujando límites por la inclusión - Hablemos de Autismo

La tecnología es fundamental. Con el teléfono hago casi todo. Durante las pedaleadas necesito ir documentando todo y escuchar música a la vez ¡a Santi le encanta! Además lo uso para procesar el material, escribir y compartir en nuestras redes sociales. Necesito un teléfono que saque las mejores fotos y videos y me ahorre tiempo al procesar el material y al editar”, dice sobre la importancia de la tecnología en su rutina diaria.

Sobre los sueños que lo llevaron a volverse un ejemplo para muchos, Juan asegura: “Lo más importante es tener sueños para que te marquen tu camino, ahí te vas a dar cuenta que lo importante está en el camino”.

Si te consideras un Riser o conoces a alguien que lo sea ingresá en este formulario y contanos la historia.  Estaremos seleccionando algunas para publicarlas en hellomoto.

Te invitamos a encontrar inspiración en nuestra sección especial  y sobre los risers y conocer sus increíble historias de vida.

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