+3

En Hellomoto nos complace contarte la historia de este Riser cordobés que ha sido un ejemplo de vida, constancia, y tenacidad para conseguir los objetivos con los que muchos sueñan, pero solo algunos logran hacer realidad. 

Jean Maggi es una de esas personas que consiguen lo que creemos imposible. Si bien tiene  una discapacidad que para muchos sería inhabilitante, corrió maratones, participó de juegos paralímpicos, hizo cumbre en el paso Khardung La, una de las rutas para vehículos motorizados más altas del mundo, ubicado en la cordillera del Himalaya, con una bicicleta de mano y cruzó la cordillera de los Andes a caballo. Estos son algunos de los tantos hitos que consiguió el cordobés.

Es un claro ejemplo de lo que la Doctora Brené Brown denomina “risers”, esos individuos que tienen un propósito claro en la vida y atraviesan obstáculos y dificultades para poder cumplir sus objetivos. 

Antes de animarse a enfrentar la adversidad, Jean creyó que todo había terminado y vivió mucho tiempo enojado por la vida que le había tocado. Sin embargo, a los 37 años, un cimbronazo lo sacudió y, tras sufrir un ataque cardíaco, encontró en el deporte su salvación.

Maggi cree firmemente que las duras experiencias lo han hecho más fuerte. Con mucho entrenamiento y perseverancia demostró que tiene la cualidad de lanzar al cielo una piedra y que le devuelvan estrellas. Pertenece al grupo de personas que lograron trascender y lo hizo a pesar de haberse encontrado con grandes dificultades. Y es por eso que es uno de los risers que seleccionamos en Motorola, un hombre común que se convirtió en especial, y cuyas epopeyas llegaron a la pantalla de la mano de Juan José Campanella (El límite infinito) y le valieron una invitación al Vaticano del Papa Francisco.

Primeros años, primeros obstáculos

Cuentan que el día que dio sus primeros pasos fue el mismo día en que se enfermó. Su madre fue la primera en darse cuenta de que algo no estaba bien luego de que intentara pararlo en la cuna y que Jean no pudiera mantenerse de pie. A las pocas horas, un médico le diagnosticó poliomielitis, una enfermedad viral que por los 50 fue considerada epidemia en Argentina. La misma afecta la médula espinal y causa debilidad muscular y parálisis. En el caso de Jean, le afectó fundamentalmente los miembros inferiores. Y, más tarde, llegó a extenderse incluso a los tríceps del brazo izquierdo, la mano derecha y algunas fibras abdominales. Desde los 5 hasta los 18 años le operaron todos los inviernos para enderezarle los huesos de las piernas con la ilusión de que de ese modo algún día pudiera volver a caminar. Según dice, por ese entonces, se sentía una persona vacía. Su madre Nelia era su protectora pero él no veía un camino claro para adelante… hasta que otro problema de salud le abrió los ojos.

 Sus primeros logros

Para encontrar la plenitud, tanto física como espiritual, Jean tuvo que enfrentarse cara a cara con la posibilidad de morir. Corría el año 2000, él tenía 37 años de edad, y sufrió un infarto que, según dice, “le salvó la vida”. Tras ese susto, se desencadenaron una sucesión de hechos mágicos. “Pasé de dos paquetes de cigarrillos y 12 horas por día sentado en el escritorio comiendo comida chatarra a ser un deportista. Fue un cambio interesante”, cuenta Maggi. Tres años después, en 2003, corrió la Maratón de Nueva York. Desde ese día no paró de entrenar y de sumar más desafíos: en 2010 participó en los Juegos Paralímpicos de Vancouver representando a la Argentina y años después llegó a correr las tres etapas del Ironman 70.3 de punta a punta en siete horas y 27 minutos en Miami. Si bien la parte inferior de su cuerpo nunca volvió a responderle, encontró diferentes formas de ponerse de pie y las distintas disciplinas deportivas que fue experimentando le devolvieron la alegría. Aunque su familia, es padre de cinco, también fue y sigue siendo responsable de que se anime a seguir sumando desafíos. 

Su consagración

Las imágenes que ilustran su página son realmente asombrosas: se lo puede ver tirándose en paracaídas, bajando una montaña a toda velocidad con su bicicleta de tres ruedas, cruzando un río a caballo, deslizándose por montañas nevadas en dualsky (deporte de nieve), atravesando desiertos y tormentas. Practica también tenis, squash y basket en una silla de cinco ruedas, golf apoyado en un palo, wakeboard y equitación. 

Hoy, Jean es toda una celebridad: tiene miles de seguidores; fue entrevistado por medios nacionales e internacionales, y tiene su propia fundación sin fines de lucro. Esta última fue creada en 2016 para contribuir y ayudar a los niños con discapacidad a través del movimiento y el deporte. Desde entonces, su ONG fue cobrando forma y sigue creciendo día a día. 

Con el apoyo incondicional de su familia, lleva entregadas más de 600 bicicletas adaptadas y apoya también a sus beneficiarios a través de educación y  trabajo. Jean, además, da charlas para contar su experiencia y las mismas vienen demostrando que su ejemplo puede ser verdaderamente inspirador  para muchos que se cruzan con su historia de superación. Jean pasó por muchas instancias pero había un destino poderoso para él. 

¿Te considerás un Riser o conocés a alguien que lo sea y querés contar su historia? En Motorola queremos que nos cuentes tu proyecto y nos compartas fotos o videos a través de este formulario. Estaremos seleccionando algunas historias para publicarlas en hellomoto.

Y si te gustaría inspirarte con más Risers, visitá nuestra sección especial para descubrir nuevas e increíbles historias de vida.

+3