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Un recorrido por la ciudad que desafía y pone a prueba tu habilidad corporal. Lleno de obstáculos urbanos, el Parkour va de pirueta en pirueta.

Saltar de muro en muro ya no sólo es cosa de Spiderman. Sentimos decirlo pero el Parkour vino para destrozar su reputación. Y esto no es cosa de superhéroes ni super poderes. Acá se salta al vacío con agallas y sin arneses ni telas de arañas.

 

Dicen que Buenos Aires tiene el condimento perfecto para este deporte. Dicen que la experiencia es míticamente única. Dicen que en el Parkour el cuerpo encuentra la fluidez en el movimiento. ¿Si salimos a saltar un ratito de techo a muro?

 

Parte del vértigo que provoca este deporte tremendamente extremo radica ahí. El vacío pasa a ser tu súper villano, tu peor enemigo o tu desafío extremo pero más hermoso. Muchos pensarían que acá tenes más para perder que para ganar. Pero entendamos porque estos saltarines compulsivos encuentran la libertad en el Parkour.

 

El Parkour es una actividad de fuerza y movimientos acrobáticos para saltar o escalar de un edificio a otro poniendo en práctica la disciplina, el coraje y la destreza. Más allá de la definición de este deporte, lo más movilizante es su filosofía: acá se superan obstáculos todo el tiempo. Y el miedo es el impulso para llegar a la superación.

 

De origen francés, de práctica es individual o colectiva, este particularidad deporte se popularizó a fines de los 90’s y principios del 2000 gracias al grupo Yamakasi quienes salían en la TV, documentales y hasta el mismo Luc Besson lo llevó al cine por practicar sus locuras saltarinas.

 

Cuando el Parkour no era conocido, era normal que la policía venga y pregunten qué hacían. Sospechoso pero inofensivo. Notarán que el Parkour nunca fue terreno sencillo. Ni la tierra, ni el salto. Pero todo esto es propio de un deporte tan desafiante como activo.

Hace unos años, la Ciudad inauguró el primer Parkour público de Latinoamérica en Parque Alberdi. A esta altura, no creemos que siga siendo la única pero está en Baires para hacer uso de ella. Volúmenes, estructuras tubulares y paredones de escalada nos esperan para practicar nuestros saltos.

 

Puede que en un principio, el primer contacto con este deporte sea una gimnasio-escuela equipado con colchonetas, espacios de práctica y profes que te guían en tus primeros movimientos. La idea no es que esto quede ahí, sino que te vuelvas todo un “traceurs“ o “traceuses” como lo denomina la jerga del Parkour y después salgas en libertad por la city a probar las habilidades adquiridas.

 

Esta particular disciplina, transforma la urbe tal como la conocemos en un gran juego urbano y a gran escala. ¿Qué mejor que salir a saltar, jugar y trepar en una pista de obstáculos de cemento infinito donde la máxima suprema es nunca retroceder? Animate a  probar que el Parkour es más una actitud que un deporte extremo.

 

¿Dónde convertirte en un traceurs o traceuses?

 

Gimnasios o escuelas:

  • Espacio Zero | Escuela de Circo · Villa Crespo

Malabia 538

+ 54 11 4857-5998

espaciozero@yahoo.com

  • Skape · Quilmes

Blas Parera 2649

+ 54 11 5065-0514

 

Vía pública:

Hay encuentros en plazas y lugares urbanos con barandas o elementos que sirvan de obstáculo para los saltos.

Parques y espacios públicos:

Parque Chacabuco / Facultad de Medicina / Facultad de Derecho / Biblioteca Nacional /

Plaza Holanda o cualquier espacio que tenga barandas, paredones y obstáculos para saltar.   

La mayoría de los grupos se junta espontáneamente y convocándose vía redes sociales.

Escrita por FDH para Motorola

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