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Decir que alguien es una Bestia es decir que esta persona hizo todo bien. Conozcan este restó llamado Bestia al que le corre sangre por sus venas y por su buena carne al rojo vivo.

 

En una casona del Bajo de San Isidro se esconde a una Bestia. Un jabalí protege y resguarda la entrada de la guarida de la Bestia. Por su tamaño, pocos se animarían a desafiar a este bicho. Pero un poco de coraje y las ganas de conocer a la Bestia son capaces de combatir este temor.

 

Desde su cueva con estilo industrial, la Bestia observa todo. Las conservas y encurtidos le dan color y sabor a lo que ahí sucede. Su cocina y sus métodos de conservación están a la vista de sus invitados revelando técnicas culinarias que muchos disfrutan pero pocos saben dominar.

 

La Bestia tiene tres domadores con basta experiencia. Ignacio Trotta (ex Tarquino y Alo’s), Alejandro Feraud (cocinero del excelente Alo’s, en Beccar) y Alejandro Lucchetti (del catering Tree Compañia de Cocina) son quienes la llevan por el buen camino. Sépanlo. No cualquiera doma esta fiera.

 

Como toda bestia, tiene su bestiario. Pero acá no hay monstruos como los de Cortázar sino que este bestiario se compone de los mejores platos entre proteínas y ahumados. Sólo ahí la Bestia encuentra la calma o cuando el mejor blues de Chicago o del Mississippi suena en la cueva. Sea real o imaginario, el disfrute es extremo porque la Bestia así lo quiere.

 

Para la Bestia, el calor es vital. Leña de quebracho y espinillos en el ahumador son menester. La llama no se enciende si el ritual no inicia. Las brasas y el fuego son la pasión de esta Bestia que sabe muy bien cómo dominar su intensidad porque la sangre corre por sus venas. Dueña y señora de carnes y chulengos, esta Bestia saca lo mejor de sus entrañas para dártelo a vos.

 

Puede que haya preferido que sus entradas sean más elaboradas que sus principales compuestos por pura proteína. Por eso, el paladar inquieto va a despertarse con las mollejas ahumadas con nueces pecan caramelizadas, emulsión de jengibre y escarolas o unas croquetas de carne ahumada con salsa picante y mayonesa de lima y cilantro.  

 

Las costillas de vaca con panceta, puré de papas y zanahorias o remolachas encurtidas no le faltan. Tampoco el famoso T-bone, el clásico bife de chorizo o el atinado ojo de bife con la mejor guarnición. Te conmueve con la ternura que albergan sus ribs de cerdo acompañadas con ensalada de hinojo, pera, papa y semillas de mostaza o te crujen los sentidos con la costra crocante de su pesca del día. El único plato con pan, es el sandwich de pulled pork con coleslaw.

 

Por excelencia, la Bestia sabe como madurar y conservar su carne para liberar todo su jugo en el momento de la cocción. Pone lo mejor de sí para que cada una de sus porciones se cocine a temperatura controlada, al vacío o alguna técnica que intensifique su sabor. Al plato nunca puede faltarle texturas e impactante presentación.

 

Si de tomar hablamos, la Bestia te sirve lo mejor de su sangre con una carta de vinos contundentes o como opción alguna cerveza artesanal. Sepan que los postres son la tentación de la Bestia que se relame al olfatear las frutas asadas con espuma de whisky y crumble de avena o el flan con dulce de leche ahumado.

 

No se asusten. La Bestia está en la ciudad. Una vez que la Bestia ataca lo hace con texturas, sabores y colores que impactan justo en el centro del paladar. Puede que este golpe deje secuelas en las papilas gustativas. Volver a comer carne nunca será lo mismo sin la Bestia.

 

Bestia

Primera Junta 702 / Bajo de San Isidro

+54 11 4743 1141

Abierto de M a S de 20 a 23.45h.

www.bestiasmk.com

info@bestiasmk.com

FB & IG: @bestia.smk

 

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