El boom que representa el mundo crypto no sólo irradia hacia el sector financiero. Desde hace un tiempo, también, lo hace sobre el cosmos del gaming. ¿Cómo? Con los play to earn, una propuesta –mitad jugona, mitad financiera- que viene a cambiar los modelos de monetización y la manera de relacionarse con los juegos. En pocas palabras, aunque sorprenda, ahora lxs usuarixs pueden ganar dinero mientras juegan.

Su innovación reside en la creación de economías reales dentro de los propios juegos. Y esto se consigue gracias a la incorporación de tókens (unidades de valor propias) y de los hoy célebres NFTs (non-fungible tokens). Así, ya no sólo los desarrolladores obtienen rendimientos monetarios por el juego sino que, además, lo hacen sus jugadores. Los play to earn comprimen, entonces, ese modelo de monetización.

Por caso, el juego más conocido en implementar este modelo es el famoso Axie Infinity, que maneja un volumen de ventas de u$s 4.070 millones de dólares y no hay humano que, por estos días, no se haya cruzado, por H o por B, con alguna noticia de su existencia. Un juego que, en rigor, basa su sostenibilidad en el crecimiento acelerado de nuevos usuarios.

Y en Argentina, la pujante pasión por el ecosistema cripto, en sintonía con la incipiente industria de los videojuegos doméstica, dio origen a un sinfín de proyectos vinculados a los play to earn. Un poco por la inflación, otro poco por la oportunidad, otro poco por el potencial local, otro poquito quién sabe por qué, nuestro país se convirtió en una usina de creaciones del palo y, a su vez, en un mercado interesante para los jugadores.

“La oportunidad más grande en Argentina es tanto cultural como también en lo que respecta a la idea de ganar dinero jugando. Argentina siempre ha sido, culturalmente hablando, un país muy adelantado en cuanto a tecnologías. De hecho, está entre los 20 países con mayor adopción de blockchain del mundo. Pero también tiene una cultura gamer muy fuerte que ya lleva arriba de 30 años dándole lugar a todo tipo de jugadores, de los más casuales hasta los hardcore”, describe Martín Blaquier, CEO de Ola GG, una de las comunidades play to earn más grandes de Hispanoamérica.

“Acá hay un poco de todo. Por un lado, tenés a la persona que juega para divertirse y la cuestión del ‘earn’ le es netamente secundaria, siendo un jugador de corte casual. Pero también hay un perfil de jugador mucho más hardcore, más competitivo”, continúa Blaquier.

Vulcano, un play to earn de factura criolla

Inspirado en nociones sci-fi futurísticas y, en su reverso, apoyado en algunos anclajes medievales, Vulcano, el play to earn argentino creado por Mauricio Novelli y Jeremías Walsh, ya ganó dominio público. “El videojuego argentino que permite ganar dinero”, titularon los medios de comunicación de todo el mundo, aunque aún no salió al mercado.

Por caso, desde noviembre de 2021 que Novelli y Walsh, dos entusiastas del mundo de las inversiones y las criptomonedas formados en el NW Professional Traders, vienen desarrollando el concepto de Vulcano. “Siempre buscamos innovar en todo lo que hacemos y la industria play to earn, que está en pleno auge, es un territorio para innovar. Somos apasionados tanto de los juegos como de las criptomonedas”, asoma Novelli, uno de sus creadores.

En la trama, este juego NFT devela el combate entre la luz y la oscuridad. Dos esferas que se enfrentan perpetuamente en luchas sedientas que apuntan al poder. “Un poder tan absoluto que eliminaría para siempre al adversario”, avisa Novelli. A la sazón, Vulcano aún no está terminado al 100% y su primera versión será lanzada en breve.

“Lo mejor está por venir. Si bien tuvimos un crecimiento altísimo en los últimos meses, siempre apuntamos al futuro. Nuestra primera versión del juego estará disponible en este trimestre. Ya hemos cumplido con todos los ítems que nos propusimos en el primer trimestre y estamos completamente seguros que seguiremos por el mismo camino”, explica.

En la búsqueda por nuevas mañas y chiches para el brand awareness, sus creadores aseguran que Vulcano será el primer juego NFT que contará con su propia miniserie cinematográfica. “Hay muchxs usuarixs expectantes por la miniserie”, comenta. En ese sentido, el objetivo de Novelli y Walsh es perforar el techo local y buscar “posicionarse como uno de los top 10 juegos play to earn de todo el mundo”.

No obstante, saben que -si bien este tipo de juegos están en el corazón de la discusión pública 2.0- todavía la industria de los play to earn no llegó a su máximo potencial. “Con el paso de los meses, la escena irá evolucionando y se tomarán nuevas medidas. Sin dudas creemos que mejorará en el corto y mediano plazo”, desgrana.

Entretanto, su proyecto se yergue entre los primeros play to earn locales y, en ese sentido, llegar temprano tiene tanto sus ventajas como sus complicaciones. “El hecho de ser pioneros nos pone en una mejor posición que si hubiésemos arrancado más tarde”, asegura Novelli. Y concluye: “Lo importante es mantener activas las comunidades. Tenemos comunidades a lo largo de todo el mundo y contamos con un equipo que está completamente dedicado a ello”.

Made in Argentina

Y en la oferta criolla hay otros proyectos que están pisando firmes dentro del vicio play to earn. Como es el caso de Binamon, un juego NFT que tiene muchas formas de play to earn, desde staking, batallas y mucho, mucho más. Un completo metaverso con monstruos digitales con cierto parentesco a… Pokémon. O, bueno, a cualquiera de sus exploitaitions. Hay dragones, recompensas, estilo MOBA, perfume a Mushiking y el desarrollo de una blockchain exclusiva hecha por programadores argentinos.

Asimismo, viene sonando fuerte el Dragonary, un juego NFT free to play para Windows y Android. Aquí, también hay dragones raros, épicos, legendarios y míticos. En Dragonary, creación del argentino Alejo Chababo y del venezolano Yohan Graterol (que trabajó en Ethereum Classic), se puede “ganar dinero sin invertir”, aunque sus ganancias no son muy elevadas. Crianza de dragones y economía cripto, un nuevo maridaje posible.

“Argentina siempre se ha puesto a la vanguardia del desarrollo tecnológico, y el gaming no fue la excepción”, resume Blaquier, de Ola GG. Se abre una puerta, se divisa una luz: ahora es posible ganar “un dinero extra” jugando videojuegos. Y el salto a la palestra trajo nuevas discusiones: ¿son los play to earn una explosión pasajera? ¿Llegaron para quedarse? ¿Son una burbuja? O son, como pintan, ¿el futuro del futuro?

Hernán Panessi: periodista especializado en cultura joven y editor de El Planteo. Escribe en Página/12, El Planeta Urbano, InfoTechnology, THC, Rolling Stone, entre otros. Publicó 4 libros, colabora en hellomoto.com.ar y su twitter es @hernanpanessi.