Del hobby al oficio. De “perder el tiempo” a invertirlo. De la informalidad absoluta a la era de los contratos. Definitivamente, los tiempos cambiaron. Ya no resulta tan increíble dedicarse íntegramente a los videojuegos: el talento entronizado en la creación de nuevos trabajos y en crear un equipo de eSports profesional. 

Y si bien los caminos suelen ser sinuosos, la profesionalización de los deportes electrónicos llegó a una instancia alucinante: hoy se puede vivir de los videojuegos y, cada vez, el escenario es más serio, más robusto y más competitivo.

Pero, ¿cómo dar ese paso iniciático antes de profesionalizar un equipo de eSports? ¿Qué chances hay de que “un buen jugador” se convierta en un “jugador profesional”? ¿Cómo llegaron lxs que “llegaron”?

Lo que tenés que saber antes de profesionalizar un equipo de eSports

“El primer paso para iniciarse en el mundo de los e-sports es jugar regularmente al juego en el que te quieras desarrollar. Tratar de conseguir un buen nivel individual y luego empezar a explorar los torneos amateurs. Después, escalar a los semiprofesionales y así, hasta que llegue el interés de alguna competencia profesional que te permita firmar tu primer contrato”, asegura Gonzalo García, CEO y fundador de Furious Gaming, uno de los equipos más picantes del ecosistema local.

Lo dicho: no se trata de un camino sencillo y suele llevar muchísimas horas de trabajo. Incluso, hablamos de meses y hasta años de meterle y meterle. “Si tenés el nivel, tarde o temprano te llegará una oportunidad”, alivia Francisco “Prusher” Junco, Mid Laner en Wild Rift y jugador profesional de Furious Gaming, quien anda en esto desde el año 2017, cuando tenía apenas 16 años. Y entre las cualidades más solicitadas del mercado está, naturalmente, la habilidad mecánica que, según dicen los expertos, “se ve a primera vista”.

“Una vez probado en tu equipo es posible ver el tipo de concentración e interés en el grupo para descifrar si es un jugador individual o verdaderamente busca aportar al conjunto. Es muy importante su entorno para que veamos cómo saber llevarlo y ambientarlo para el lado que el equipo quiera ir”, completa con puro insight Pablo “Mecha” Lorenzo, coach de Free Fire de Stone Movistar, otro de los teams pesados del universo nacional.

Además, lxs entrenadorxs y cazatalentos están tras la pista de jugadorxs que tengan profesionalidad, competitividad y carisma. “Hoy en día, a los e-sports hay que acompañarlos con interacciones, es un apartado que a las organizaciones les suma mucho”, aporta Cristian “Crisrojo”, Ruiz, coach de Free Fire en Furious Gaming.

Descubriendo el ambiente de los eSports

La comunidad de los deportes electrónicos es un ambiente sumamente particular, con sus bemoles, mañas, señas y códigos. Allí, un día podés estar en lo más alto y, de sopetón, a partir de un error o de un mal paso, tener que empezar desde cero. Un vaivén de emociones que exige estar siempre -siempre, siempre- en órbita. Es un ambiente que castiga mucho los errores, confirma Crisrojo, jugador profesional desde el año 2015.

“Si sos una persona novata en el ambiente de los e-sports siempre tienes que escuchar lo que tus compañeros o gente con experiencia te aconsejan, explica Ezequiel Piras, capitán del equipo de Free Fire de Stone Movistar. Y, al toque, se monta Prusher: “No hay que ser tóxico, un jugador así no suele encajar en un equipo”.

En ese sentido, el trabajo cooperativo es fundamental, ya que las sesiones de entrenamiento diarias durante la semana suelen ser de entre 6 y 8 horas. “En esos momentos desarrollás con tu equipo skills que van desde lo teórico y táctico a la implementación in-game de las estrategias”, señala García, que arrancó jugando Starcraft y, más tarde, se empezó a interesar en las organizaciones de e-sports, viendo a Evil Geniuses y Fnatic, lo que lo llevó a armar su propio team.

“Es importante que el jugador entienda que la prioridad es el trabajo grupal y que las individualidades sólo se aplican en casos particulares. Es muy importante marcarles el respeto de inicio para que no utilicen su buena jugabilidad como excusa para minimizar el trabajo de sus compañeros”, desgrana Mecha.

Aquí, las jornadas se viven con intensidad, se respira tensión en el aire pero, quienes destacan en los e-sports, están sumidos en un profundo sentimiento de compañerismo y solidaridad. Y allí, tal vez, más allá del cosmos de los contratos, la popularidad y los premios, anide el paso a la hora de crear un equipo de eSports profesional.

 Cualidades que debe tener un gamer

“Yo siempre comparo este juego con el fútbol: uno siempre sale de abajo, de las academias, de los equipos y luego se lo sube a primera para ver su rendimiento, medir los nervios y, si se adapta con el equipo, se le firma su primer contrato y ya entra en las grandes ligas”, revuelve Ezequiel Piras, que arrancó en 2019 en Tucumán y, después de recorrer el under doméstico, tuvo ofertas de equipos más poderosos.

Asimismo, los jugadores profesionales recomiendan no sólo darle un uso intensivo a las redes sociales sino, también, tener el ojo puesto en comunicar, en expresarse, en “aparecer” en la cosmogonía 2.0. En boca de García: Un error muy grave que cometen los jugadores es no tener redes sociales y/o tenerlas pero que no coincidan con el nombre con el que se hacen conocidos. También, un jugador con buenos números en las redes sociales puede acceder a mejores arreglos con los equipos de e-sports. A más alcance, mejores salarios”.

Ahora bien, habiendo tantos jugadores nuevos y con la aparición de infinitas usinas de talentos, ¿cuánto hay de suerte y cuánto hay de entrenamiento y perseverancia para “llegar”? “Si lo tuviera que dividir en un porcentaje, sería casi imposible. Es un proceso que sí o sí requiere de todo lo nombrado para que, en conjunto, pueda llevarse a cabo el objetivo. Pero lo más importante de ahí es el entrenamiento y la perseverancia. Sin esas dos herramientas, no nos servirá tener talento y mucho menos suerte”, revisa Mecha. Y cierra Crisrojo: “Talento, entrenamiento, perseverancia y suerte, en ese orden”.

 

Hernán Panessi: periodista especializado en cultura joven y editor de El Planteo. Escribe en Página/12, El Planeta Urbano, InfoTechnology, THC, Rolling Stone, entre otros. Publicó 4 libros, colabora en hellomoto.com.ar y su twitter es @hernanpanessi.