Noche, tragos y aprender a pintar. ¿Creés que no es posible? Te contamos sobre un movimiento que nació en Boston y hoy ofrece noches de bares y pintura en la ciudad de la furia.

El lugar de encuentro va rotando. Siempre en diferentes bares de la city porteña. Un artista va guiando a los valientes en este paso a paso para cumplir la desafiante hazaña. Lejos quedaron las técnicas tradicionales de las clases de pintura. Acá el ambiente es relajado, no existen el know how ni modos de hacer ni errores a cometer. Inclusive, en PAINT NITE son más atrevidos que amateurs y tiene que ver con el formato que así lo permite.

Un grupo de simples mortales, sin experiencia o conocimiento alguno en las artes plásticas que se junta a pintar, desconectarse, socializar mientras disfrutan de algún que otro trago. Y sí! Poco nos importa si el resultado del denominado “cuadro” es bueno, malo o si Picasso, Dalí, Hopper, VanGogh y Mondrian están revolcándose en la tumba, lo importante es que el arte y hacer algo distinto siempre hace bien.

“La actividad apunta a gente que no tiene conocimientos de pintura, pero le gusta relacionarse con el arte, aunque sea en un paso inicial”. Así lo explica el embajador del Paint Nite en Argentina: Francisco Doinne.

Acá te van a explicar el ABC de la pintura, las técnicas básicas del dibujo, cómo mezclar los colores o cómo ir pintando el fondo. Si no sabés nada de arte, preparate para sorprenderte con lo que vas a lograr en pocas horas. Así que arriba los pinceles llenos de pintura. Decente o no, pintá el primero cuadro de tu vida y decile al arte que no le tenés miedo.

 

Para enterarte de este innovador plan y sus sedes rotativas conéctate con su twitter @paintnitearg o en su página paintnite.com carga Buenos Aires como sede, podrán encontrar espacios en Capital y Gran Buenos Aires.

Escrita por  Jani M y FDH para Motorola