0

 

 

Tan divertida como extraña, ella hace malabares para ser extrovertida y guardarse algo de sí misma para su intimidad. Convierte en oro todo lo que toca: novelas en la pantalla chica, canciones y giras. Lali es la chica que todas quieren ser y nosotros te mostramos en esta nota por qué.

Mariana es Lali. Es tan arisca como rebelde. Es una chica que tiene pila para rato y la fortaleza para confiar en sí misma, en lo que hace, en lo que siente, y también para reconocer que dos por tres la invaden algunos miedos. 
Mariana es esa Lali con millones de seguidores de diferentes lugares y edades. Es esa que canta y baila pop, la que triunfa en la televisión con sus personajes de novela y la que decide extenderse más del tiempo designado para darnos una entrevista porque, claro, ella rompe todas las reglas que puede si eso la hace sentir mejor. Mariana es Lali Espósito, una mujer joven que no tiene pose de rockstar, que es libre, sabe lo que quiere y lucha por ello todos los días

 

-Las dos composiciones más difundidas por los medios en el del último semestre fueron “Despacito” y “Felices los cuatro”, temas que tienen un loop de batería bastante similar al detenerme en su contexto rítmico. Antes de venir a entrevistarte verifiqué y “Una Na” por esas cosas del destino tiene un patrón percusivo igual. ¿Hay que tener ese tipo de ritmo y audio para estar a la moda más allá de los gustos?

Parece que hay que lucir ese drum-style! Es la sensación de toda la industria (risas), es la que tenés vos. Lo que me pasó a mí con “Una-Na” fue que, cuando estuve en Miami, realizando acciones de promoción con mi segundo disco “Soy”, aproveché que viajaba  con uno de mis productores para traer ideas sobre lo que sucede en la música que desarrollan productores latinos,  cosas que naturalmente son distintas a las que se nos ocurrirían a nosotros. Lo hice sin ninguna expectativa y resultó en ese tema. 

 

-¿Por qué decís eso?

Hay una cuestión que ubica al argentino como latino, al hablar así parezco Karina Jelinek (risas)… pero ahora voy al punto: el argentino es latino pero tenemos otra idiosincrasia. Hay algo dentro nuestro de la cultura europea, todo lo que escuchamos musicalmente, lo que comemos… no nos sale ese “impulso latino”, “la palabra latina”, “la melodía latina”… no nos sale tan fácil como la gente que está ubicada ahora en Centroamérica, mirando específicamente a Miami. No nos sale eso, y no es mi género musical tampoco. Hago pop, con distintas influencias… al escuchar el álbum, un contexto rapidito, encontrás música electrónica, mucho sonido sacado en el estudio, más allá de que obviamente me encanta escuchar el instrumento, para mí eso siempre es fundamental.

Esta canción surge de un encuentro en el estudio de Miami con el productor Andy Kley, muy capo por cierto, él zapando en la guitarra le empieza a salir esta melodía (entona los acordes del tema) y yo en ese momento dije “uh, qué copado!”, después obviamente aparece una letra y una idea para esa melodía, lo que buscábamos con ese productor en esa melodía, es que te lleve al lugar latino, para poder bajarla hacia “Lali”, bajarla al pop. Por eso en su producción, se puede escuchar esas cosas más modernas y esas violas no tan al estilo de charango latino, sino más bien de guitarra eléctrica con algo cercano a mi estilo.

 

-Pero me imagino que no estás pensando todo un álbum al ritmo de “Despacito”.

No, tampoco esta canción tiene el aura de “Despacito”. “Una Na” me parece que tiene una intención latina, sin dejar de ser pop, yo la escucho y siento eso en la canción: que es pop.

 

-¿No te preocupa un poco cómo los medios de comunicación pueden tomar y expandir cualquier rumor o foto que circula en las redes sociales?

Yo confío mucho porque cuando yo entrego un material, cuando lanzo una canción, se le presta mucha atención. Yo por lo menos no siento que pase desapercibido lo artístico, siento que hoy con el mundo de las redes, está tan a la venta tanto la vida del artista como  lo que hace. No creo estar alimentado demasiado lo que no es estricta o exclusivamente musical. Creo que soy genuina. Simplemente es igual lo que estoy haciendo musicalmente que aquello que puedo poner en consideración para toda la gente que me sigue.

 

-Pero muchas veces las redes se convierten en un campo de guerra y recibís comentarios agresivos, como todos los famosos, no?

Sí, no estoy ajena y por eso lo manejo desde un lugar muy laboral aunque también está lo no-laboral que es simplemente divertirme con alguna boludez. El “Lado A” es lo maravilloso de las redes, es la ventana que uno tiene, no “La Ventanita” de Daniel Agostini, abrís esa ventana de internet y ves el mundo, es maravilloso. Pero naturalmente está el “Lado B”, que es tal cual lo que vos decís, una ventana también para que aquel frustrado desde el anonimato sea impune. Es parte de todo esto, pero no le doy importancia.

 

-Lograste muchas cosas en lo profesional, aún siendo una mujer joven… ¿Sos como el conejito de la publicidad de pilas que le pega al redoblante?
Sí, yo le pego al tambor (risas). Aparte no me imagino no haciendo esto, no por buscar más éxitos, sino porque es lo que me gusta hacer. Si fuera pintar estaría pintando todo el día, es mi actividad. Creo que la clave es cómo llevás el buen resultado, siempre que sea bueno, gracias a Dios, cómo llevás el buen resultado de lo que hacés. Yo me veo a los 30 con el mismo ímpetu y la misma personalidad, onda “¡chicos, vamos a hacer un nuevo disco!”. O tal vez no, frenando, pero en esa frenada haciendo otras cosas que capaz en ese momento necesito hacer, soy muy consciente de mis momentos, viste?

No me exijo todo el tiempo estar en un lugar que porque hice una novela exitosa ahora debería hacer otra. Me ofrecen todos los días novelas y la verdad es que digo que no, porque no es lo que quiero hacer hoy. Soy honesta conmigo y eso ya me resulta suficiente..

 

-Siendo tu premisa esencial no reiterarte ni dormirte en lo alcanzado, ¿se te hace difícil encarar nuevas propuestas porque los productores de cualquier idea ven que no sos nada domesticable?

Soy arisca y rebelde, soy muy de cuidar las cosas que desarrollo. ¿Sabés a qué le tengo miedo yo…?

 

-Dudo que tengas pánico de alguna cosa.

Te juro que sí, me ocurre. A mí me da pánico -pero no es que me congelo- porque me planto y lo afronto, pero me preocupa no ser yo. Dejar de ser genuina, ahí me entra como un escozor, siento que siempre que yo pueda fusionar y sea interesante la fusión, que pueda entrar en una cosa, pero salir, nunca dejar de ser yo, creo que esa va a ser la clave para que yo siempre esté contenta editando cada nuevo material.                               

 

Escrita por G Imparato y FDH para Motorola

Fotos: derechos reservados SM Argentina’

0