Un mundo de sensaciones… Quizás les recuerde a Palito Ortega, pero no; la Blaskapelle llegó a la escena musical argentina para romper con todo lo establecido, y como no podía ser de otra manera despertó el fanatismo de propios y ajenos. Enterate de qué va, por qué es la banda de Jägermeister más disruptiva del 2018

 

A veces cuando parece que nada pasa, es cuando el factor sorpresa pega dos veces. Más aún cuando ese factor sorpresa está plagado de talento, capacidad y profesionalismo. La Blaskapelle es una banda de marcha compuesta por instrumentos de vientos y percusión que lidera el baterista Walter Broide, quien tiene una trayectoria musical en bandas como de Store Latinomericano, Los Natas y actualmente en Poseidótica. Jägermeister es el impulsor de este proyecto que apenas empieza en la Argentina pero que ya existe en otros países como Alemania (donde llegó a tocar hasta en fiestas del Bayern Munich) y Sudáfrica. ¿Cuál es la magia que la hace tan diferente al resto? Enterate en esta entrevista.

 

Vamos del principio… ¿Cómo surgió esta idea de hacer una banda de Jägermeister y que sea tan disruptiva?

La banda de Jägermeister sucede primero en Alemania de una manera bastante divertida de crear un contenido distinto. También por la tradición de marching band que hay en Europa y en Alemania sobre todo, deciden crear una banda que se llama Blaskapelle que quiere decir “Banda de músicos”, bien al estilo alemán, concreto palo y a la bolsa. La banda empezó representando a la marca, trabajando en activaciones y en eventos, y comenzó a crecer y a agarrar vuelo propio. Después la empezaron a contratar para festivales por su propio contenido y hasta terminó tocando en el festejo del Bayern de Múnich cuando salió campeón. La Blaskapelle hoy toca en otro montón de situaciones y se convierte en algo grande para la marca en Alemania. Entonces se le ocurre a Jägermeister Argentina hacer la versión de aquí, la primera en América.

 

¿Por qué pensás que creció tanto y en tan poco tiempo? 

Yo creo que creció primero por lo distinto, es una banda disruptiva en el sentido que aparece en cualquier lugar, muchas veces hasta en circuitos donde la gente no está tan familiarizada con los instrumentos de vientos y sobre todo de una marching band que toque al lado tuyo, que se te metan al medio de una fiesta y que vos estés escuchando toda la presión de los instrumentos. Vivirlo en carne propia es realmente como una experiencia muy nueva para mucha gente. Sentir esa conexión especial es una experiencia muy gratificante, también para los músicos el poder estar mezclados con la gente. De raíz, todo es muy entretenido y a la vez es muy vistoso, muy quilombero, entonces la gente queda como fascinada cuando lo ve.

 

¿En algún momento hacen escenario?

Cuando se da la obligación, lo hacemos, hasta la fecha lo hicimos una vez y en oportunidades cuando tocamos en discotecas no nos queda otra que buscarnos una situación, pero siempre entramos tocando y le buscamos alguna forma de guionar la experiencia para tener todos los sentidos despiertos.

 

¿Cuáles son los tres temas que más pegan en la gente cuando tocan? 

Ahora “Thriller” de Michael Jackson, es imbatible, te mueve el piso.Si estás de mal humor te pone de buen humor, si estás triste te pone alegre y si no movés la patita algo pasa porque realmente es un tema bárbaro; después te puedo decir “Seven Nation Army” que es un clásico que conoce absolutamente todo el mundo y te corta la brecha entre un chico de 15 y alguien de 40 que también lo conoce y que al toque lo quiere corear y explota todo. Después te tiro por clásico “Get Lucky” de Daft Punk que es muy dulce para hacer con los saxos y también le da una dinámica al show, se ven caras emocionadas cuando llega ese tema por ejemplo.

 

¿Algún tema nacional?

Por ahora no, pero lo que estamos haciendo es el clamor popular, sentimos nosotros la energía de que a cierto público le gusta un poco más la cumbia o algunos derivados de la cumbia sin ser estrictamente cumbia. Tenemos como dos improvisaciones que levantan mucho la energía que sabemos manejar y son cumbias propias o composiciones propias que salen de algún motivo y se van desarrollando. También le permiten a los músicos, que tienen mucha capacidad de improvisar, poder ir armándolo ahí y va agarrando como la tensión del día, así que en realidad todo el tiempo estamos buscando y recolectando las señales de la experiencia para hacerlo cada vez mejor.

 

¿La gente sabe que van a tocar cuando están en el lugar? 

La mayoría de las veces no, es que es justamente la idea de la sorpresa, de lo disruptivo, vos imaginate que entran todos en fila sonando, son siete músicos y dos bailarines -un chico y una chica- que bailan break dance y que la rompen al medio, esto también suma un montón porque es lindo ver al lado tuyo un pibe que se tira al piso y hace todas esas figuras que vos veías en la tele, y a la vez también buscan a la gente que está como con ganas de bailar pero no se animan y los sacan. Entonces, se convierte como en una especie de escuadrón de la diversión y es cuando te decía el factor sorpresa es fundamental, todo es vistoso tenemos un bombo con lead radio rítmico adentro, tanto el tambor como el bombo vienen agarrados con arneses y se toca de parado para poder moverse. Creo que todos esos condimentos hacen que te llamen mucho la atención y la gente quiera participar.

 

¿El concepto de la banda incluye que tengan un director? 

En realidad sí, yo hago un poco de director me convocaron por mi experiencia en sobrevivir y en trabajar con bandas mucho tiempo, con Los Natas fueron 20 años, Poseidótica va a cumplir 19 y siempre mantenemos ese amor sagrado por lo que hacemos y ese espíritu de entender que tenemos algo maravilloso que hacemos entre amigos y tenemos esa gracia divina de poder hacerlo y de poder desarrollarlo. Un poco de ese concepto lo aplico a la banda, desde la parte filosófica, la parte emocional y aparte tengo un espacio propio donde también ensaya la banda y hago un poco de esa dirección. Después dentro de la banda hay pequeños directores también, cada uno en lo suyo donde aportan arreglos, cuando hay que hacer algo un poco más trabajado, laburo con uno de ellos especialmente porque se escriben digamos todos los arreglos para que cada uno pueda tenerlos. A veces por ser un grupo tan grande hay suplencias, siempre hay que tener todo muy a mano para que venga un jugador y la clave al ángulo, entonces le damos su parte escrita, pero sí, hay una dirección musical.

 

¿Y cuando tocan en vivo también?   

No cuando tocamos en vivo está todo pautado y siempre está ese lugar para la improvisación, pero sabemos bien lo que se  va a hacer, por eso también elegimos, según el tipo de evento que tenemos y el público que tenemos, cómo encontrar la conexión, creo que un deber del artista es aprender a comunicar.

 

¿Qué le aporta Jägermeister a la banda?

Todo fue creado desde su ADN, particularmente Jägermeister tiene algo muy lindo para alguien que no está en el ambiente de las agencias, que es que realmente se preocupan mucho por la calidad de las cosas, son excelentes personas y además bancan mucho las movidas emergentes. Son como formadores y siempre están apoyando cosas que no son tan mainstream, eso hace años atrás era impensado, no existía gente con ese espíritu ni esas apuestas y en realidad a mí me parece muy acertado porque en eso que ellos apoyan hay mucho público verdadero y muchas movidas genuinas y auténticas que se sostienen en el tiempo por su propio peso.

 

Contanos acerca de los músicos de la banda…

Tenemos una sección completa de vientos y percusión como :Nicolás Rajneri y Hernán Gnessuta en percusión, Fermín Echeveste en la trompeta, María Agustina Ferro en el trombón, Melina Xilas en saxo tenor, Rosa Nolly en saxo barítono y Andrés Reboratti en saxo alto, así como también participan en otras oportunidades otros músicos y bailarines

 

¿Tienen pensado invitar a una voz a formar parte de su show? 

Es una de las ideas que tenemos, pero primero queremos que la banda encuentre su propia fuerza, su propio sonido, que para mí es vital porque todo lo que conseguís en ese plano se siente cuando vos estás sonando y cuando vos escuchás una banda. Cuando una banda está conformada, uno se da cuenta en el aire, cómo respiran, cómo se plantan, su tranquilidad, sus gestos, hay un montón de indicadores que te dicen que hay algo que tiene mucho trabajo y se nota, entonces ahora estamos llegando a ese punto y tenemos un lindo repertorio. Vamos a buscar situaciones más exóticas, como por ejemplo en el Festival Viaje de Agua que también hizo Jägermeister y que organiza Poseidótica, invitamos a la Blaskapelle entera para hacer dos temas de rock progresivo con toda la banda, un tema que se llama Las Cuatro Estaciones que es bastante largo y después hicimos otro tema que se llama Xantanax que es como un tema latino si se quiere decir,  nuestro pobre homenaje al rock latino que es como un base, como si fuese el corazón de Santana y fue espectacular. La idea también es que la banda se cruce con situaciones que no sean estrictamente eso, pero siempre cuidando que tengan algo distinto, que tenga algo como un objetivo artístico atrás. Tenemos muchísimas ideas de intervenciones de voces porque conocemos cualquier cantidad de músicos entre todos y tenemos miles de fantasías que se van a ir dando sin duda.

 

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