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 Después de varias décadas sembrando grandes canciones en el inconsciente colectivo de millones de fans, la inolvidable vocalista de “Los Twist” editó “Proyecto 33”, un cd-dvd con la antología de su obra. Una excusa ideal para preparar un té en su casa de Palermo y hablar a solas en un diálogo a fondo durante dos horas al más puro “Estilo Fabi”.

 

Hagamos un poco de historia para entender la génesis de tu “Proyecto 33”: Cuando dejaste “Los Twist”¿era para comenzar una anhelada carrera en solitario?

No quería hacer una carrera solista cuando dejé Los Twist, me fui por fóbica, no hice nada de eso porque en ese momento me harté de todo, soy una fucking fóbica, estoy o estaba loca, nada de lo mío es planeado. Me fuí porque Charly nos llamó para tocar, estaba saliendo con Fito, y García nos había llamado para integrar su nueva banda. En ese momento todo era demasiado para mí y le dije a Fernando Moya: “Por favor sacame de acá!”. Nos fuimos con Fito a vivir un tiempo y después vino Charly y me dijo: “Yo te voy a hacer un disco solista”.  No pienso las cosas, disfruto del momento siempre, en ese momento estaba divirtiéndome cantando y tomé esa decisión, cero pensar las cosas.

 

¿Qué sensaciones aparecieron cuando viste la primera grabación del “Proyecto 33”en el teatro que dirige y coordina Lino Patalano?

La primera vez que me ví en vivo con este show casi me mato. No me gustó el primer Maipo, estaba tocando con Fito en Paraguay y cuando vi lo grabado quedé disconforme con lo que había ocurrido: me veía gorda, me veía rara. Pero después arreglaron las luces del espectáculo y se me pasó. El primer concierto hablé mucho, un horror, el humor de Sebastián Mónaco, le decía cortá negro, lo borramos. Cuando no me gusté llamé a Marisa Mere para que haga el sincro, son tres shows en uno, no me gustaba verme, estaba desafinada pero no regrabé, pusieron al autotune para corregirme en esas partes, dije “no voy a regrabar en nada”, no me daba regrabar algo en vivo, yo desafiné y me encanta decirlo, porque hay gente que cree que soy perfecta y no es así. Les pedí que pusieran pocas imágenes mías, porque lo importante eran los invitados, le comenté a Barbie y yo iba los viernes a corregir lo editado y ahora sí me gustó. Sufrí mucho, como una hija de puta, en un momento pensé en dejar de cantar, siempre pasa lo mismo, no cambio más.

 

Más allá de las correcciones que comentaste lo más importante que asoma en vos es ese enorme caudal de voz…  

Ahora estoy mejor, porque tomé clases con Marisa Mere y así recuperé mis agudos, por eso volví a tomar clases, agradezco los cumplidos hacia mi voz pero desafiné. Era muy difícil elegir las canciones de cada disco, cuando me metí a hacer la selección me di cuenta que era un plomazo, muchos me dicen ¿Por qué no está tal o cual canción?, Barbie nos guió siendo un poco más joven en la selección de las canciones, pero te aclaro algo, esto no lo hago nunca más, se acabó, es muy difícil hacer un disco en vivo y luego verse en la obligación de corregir cosas, es algo muy difícil, fue la última vez y no hay vuelta atrás.

 

James Taylor me contaba 20 años atrás, que un disco en vivo es la mejor maniobra que tiene un artista para ganar tiempo pensando cómo será el siguiente álbum. ¿Es ese tu caso?

Tengo un nuevo disco en carpeta, que no te voy a dar el título (risas), es un “unplugged”  con Ezequiel Borras de productor. “Proyecto 33” finalizó un ciclo y ahora empieza otro, con mi luna en capricornio, tiene que ver con dónde nació uno, pero te lo cuento a vos que arrancaste cubriendo mi debut en la música, ya están todas las canciones del nuevo disco. Ezequiel Borras ya te confirmé que será el productor del álbum, va a ser grabado como en el campo, tiene influencias del mundo celta, con una visual celta, tengo una tátara abuela, Rita, en el pasado que fue una bruja, con Juan Martín de Pueyrredón no estoy de acuerdo en nada, a ella la enterraron fuera de esa familia y se sabía que la séptima generación iba a heredar sus poderes, o sea yo. Aún no tengo esos poderes, como por ejemplo para poder evitar el dolor, yo no me di cuenta que la música que hago lleva alegría a la gente y eso es una clase de poder, pero no lo sabía hasta ahora, porque todavía no pude ser feliz, hasta ahora eso no me sucede, pero ya ocurrirá.

Esta grabación del “Proyecto 33”marca un corte en mi carrera porque vengo muy bien, van a ser cinco años que estoy “limpia” y es lo que más me importa en la vida, cinco años “limpia” es como despertarme de un coma, pero me propuse no decaer y no voy a decaer.

 

Este “Proyecto 33” incluye al líder de “Los Twist” como maestro de ceremonias haciendo la apertura del show hablando sobre vos. ¿Fue guionado o producido?

Las cosas se me ocurren y las voy pensando en el momento, que Pipo hiciese la apertura del espectáculo caminando por los pasillos del Maipo surgió de manera natural, los doce pasos de la recuperación me hicieron entender un montón de cosas y no frustrarme, lo de Pipo no estaba planeado, pero cuando surgió Pipo entre los invitados que era un número puesto, surgió lo de colocarlo también al principio como un maestro de ceremonias. Él obviamente aceptó y dijo eso de la primera dama del rock, fue algo que se le ocurrió a él, vos te crees que me puedo animar a guionar a Cipolatti?… Olvidáte, le dije de subir al escenario y largar. Al final hizo lo que yo inconscientemente quería, Pipo es el creador del humor en el rock, él es único, hubo tantos malos imitadores, ay Dios!!!

 

Tu última aparición en el cine fue “Hipersomnia”, un relato de terror. ¿Es verdad que estás involucrada en un film pero desde otros roles y situaciones creativas?

Se viene una película, con Mónaco, una película genial con un guión que tiene involucrada a mi manager Cintia, pero como ahora está con esto, tenemos a Quique Barros como guionista y está Ezequiel Mónaco como director junto a mí como co-directora, guionista y actriz. Es una tragicomedia de suspenso como es mi vida, la voy a empezar a filmar en unos meses y como mi psicóloga en la historia va a actuar Inés Estévez. También estarán Griselda Siciliani, Fito Páez, Pipo Cipolatti y la persona que hará de mi marido en la ficción, que será Gastón Pauls.  Estoy estudiando teatro con Luis Parasone hace tres años, me lo tomo en serio y creo que soy buena. Tenemos un momento y hay que seguir adelante, si te frenás por lo que piensan los demás no hacés nada. Como seguí, sigo, estoy fascinada con este proyecto del film, que no choca en paralelo con la idea del nuevo álbum acústico. Empecé otra vez a dibujar con Mariana de Marchi, a exponer todo mis talentos.

 

¿Tenés algún recuerdo o situación que ahora no te deje disfrutar a fondo de esta reciente fase de felicidad?

Murió mi papá un mes antes y recién lo empecé a llorar ahora, mi padre fue el único que me escuchó, que me amó…mal, por eso mi recuerdo para Javier Cantilo, por eso recién ahora caigo de la noticia de su muerte, lo extraño, pero la muerte es parte de la vida, no le tengo miedo a la muerte, pero me duele mucho la muerte de aquellos que quiero, pero sí tengo miedo del dolor, solo por hoy.

 

Esta charla a fondo estaría realmente incompleta si no habláramos de Charly García

Charly es mi maestro, es quien me abrió la puerta del rock, gordita y con pelo corto, él me vio y advirtió todo eso, creo que descubrió lo que había en mí, nos enamoramos, los dos, cada uno se enamoró de lo musical del otro y también de lo físico, un intenso amor mutuo, pero lo sentimental no progresó. Repudio a los idiotas que quieren al Charly García de antes, yo cuando lo conocí a Charly, era un fucking genio, lo conocí antes de que grabara “Yendo de la cama al living”, conocí a Charly y David en la época de “Seminare”. Yo estaba con las Bay Biscuits y en ese momento nos invitó a abrirle a Serú Girán en el Coliseo, después me invitó a cantar cuando estaba haciendo la música de “Pubis Angelical”, haciendo las voces del tema “Transatlántico Art Decó”, mi inseguridad en aquél momento no pudo atesorar toda la confianza que él tenía en mí, porque había varios hijos de puta que me daban con un caño. Charly me tenía una fe ciega. A este Charly del 2018 no lo conozco, el día de su cumpleaños lo vi medio raro, no lo veo mucho a Charly, yo lo vi toda esa época cuando trabajabamos, después me lo cruzaba de vez en cuando, lo iba a visitar a su casa por las noches, medio “duraznos” los dos, después cuando me pasó todo lo de la internación y la etapa en que estoy limpia tomé conciencia de todo eso. Sé que se está recuperando bien, con la terapia molecular, con la Dra. Canelotto, la terapia biobárica, ojalá todo esto me vuelva a acercar a él, sé que Fito lo acompaña y lo va a ver, Fito es mi hermano, con él nos podemos pelear pero siempre me acompaña, es mi hermano. A veces me pasan cosas y lloro todo el tiempo, lo llamo cada tanto, mantenemos el contacto y siempre se acuerda de mí.         

 

Gabriel Imparato y FDH para Motorola

Fotos gentileza Pelo Music y Cristian Balbiera 

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