Vamos entrando de a poco y con sed: A principios del siglo XX, Buenos Aires transitó su época de coctelería más pura, conjugando sabores, aromas y aperitivos de Europa y del mundo entero. Nacía un nuevo modo de entender la vida, las relaciones, el ocio, el placer y el hedonismo. Las barras de los hoteles fueron la puerta de entrada a este mundo y hoy siguen haciendo tributo a esta elegante tradición. Te dejamos nuestra short list, con los clásicos que, aunque sea una vez, tenés que conocer.

Claridge

¿Dónde? Tucumán 535, San Nicolás

Entrada contundente, barra indestructible. La barra del Hotel Claridge es una de las que goza de más prestigio entre los bebedores avezados. Cuna de bartenders míticos como Enzo Antonetti, Eugenio Gallo y el inoxidable Oscar Chabrés, su barra se convirtió en uno de los grandes refugios de los tragos clásicos. ¿Qué pedir? Negroni, Manhattan y Old Fashioned, los emblemas. Felizmente, esta barra fue declarada como Bar Notable por el Gobierno de la Ciudad. Ir al Claridge es viajar en tiempo y espacio: asoma un delicadísimo aire de la vieja escuela, teletransportado en Gran Bretaña.

Faena

¿Dónde? Martha Salotti 445, Puerto Madero

En sintonía con los nombres de Puerto Madero, el Hotel Faena tiene una carta que homenajea a las mujeres argentinas (algunas: Eva Perón, Tita Merello). Por ahí habitaron desde el músico Charly García hasta el actor John Cusack, pasando por toda la farándula argentina e internacional imaginable. Con un fuerte espíritu decadentista y una singular decoración kitsch, la barra del Faena acoda –siempre– misterio y glamour. La carta se vuelve cara, pero se amortigua con la buena calidad de sus tragos y las anécdotas: no hay noche en la que allí no esté pasando algo indómito.

Plaza

¿Dónde? Florida 1005, Retiro

Frente a la Plaza San Martín, en la barra del subsuelo del Plaza, el primer hotel de lujo de la región, el amable bartender Gabriel Santinelli apura unos Claritos mientras, a su costado, el escritor Edgardo Cozarinsky comparte algunas charlas con vaya a saber quién. Decir que el lugar parece de James Bond es fallarle a la literatura policial. Aunque pocos saben de su existencia, la barra del Hotel Plaza es un delicado secreto a nuestro alcance. El hotel tiene más de 100 años y en su barra descansaba el peso de la historia. Se habla del “boom de la coctelería” pero allí, más bien, hay una tradición.