#HelloTango.  Cada vez más, los jóvenes están copando el mundo del tango. Te dejamos 3 recomendados para bailar, probar algo diferente y sentirte como en otra época.

 

 

 

El tango joven intenta promocionar en las nuevas generaciones algunas historias, sonidos y experiencias del acervo cultural argentino. Repertorios clásicos, y nuevas maneras de ser interpelados: en ese intercambio respetuoso vive el tango para jóvenes. Estas milongas ofrecen la oportunidad para bailarines y músicos que quieran experimentar en su propia piel el vértigo y misterio del tango. Entonces, lejos de desaparecer, el tango florece ahora de la mano de las nuevas generaciones que sueñan y viven entre ochos, firuletes y compases.

 

 

 

 

  • Galpón B
Cochabamba 2536, San Cristóbal.

 

Cooperativa autogestiva llevada adelante por jóvenes que encuentra en el tango su mayor pasión, Galpón B ofrece un amplio abanico de ofertas: quintetos, orquestas y mucho, mucho baile. Además de compartir sus joviales espectáculos, este lugar ofrece un interesante puente formativo: aquí se pueden aprender a bailar todas las expresiones del tango. De las propuestas jóvenes, Galpón B se despeja como la más genuina. Así las cosas, Galpón B es una idea de la Orquesta Típica Ciudad Baigón que presenta shows accesibles para todos los bolsillos. 

 

 

 

  • La Manzana de las Luces

Sala Concejo y Columnas, Manzana de las Luces, Perú 272, San Telmo.

 

El patio de tango de La Manzana de las Luces se convierte en un espacio dedicado a la enseñanza y recreación. Todos los días viernes ofrecen una milonga con entrada libre y gratuita. Eso sí: para no quedar como pataduras, se requiere asistir a una clase previa (paga y más temprano) y sumar algunas habilidades iniciáticas. Es de los lugares visualmente más alucinantes de Buenos Aires: ¡una milonga en un museo del siglo XIX! El otro datazo: no se requiere ir con pareja. Ahí arman el baile y a otra cosa.

 

 

 

  • Los Laureles

Av. Iriarte 2290, Barracas

 

Desde 1893, conocida como “La esquina milonguera de Barracas”, Los Laureles ofrece su alma de bodegón para abrazar al tango. Los históricos amantes del 2 x 4 se cruzan con pibes jóvenes con ganas de aprender y mandarse a la aventura. La cocina ofrece platos tradicionales a precios interesantes. Tangos de antaño y presencia turística, Los Laureles se erige como una de las grandes opciones para neófitos en la materia. ¡Ya son casi 130 años y todavía contando!